lunes, 24 de diciembre de 2018
LAS NAVIDADES DE ESTAS Y OTRAS EPOCAS
La navidad dicen algunos es para los niños . En efecto, a un adulto ya solo le resulta una fiesta para unir a la familia y reventar la tarjeta sea soltero o casado. Lo cierto es que uno tampoco olvida de cuando era niño y un robot costaba mas caro que el arroz ,el azúcar , la papa y el frejol y entonces había que recibir lo que venga sin quejarse.
En mis navidades fueron cada vez mas lejanos los ataris , los robots de metal, los trenes de control remoto , diría yo, inexistentes. Mientras otros niños lo tenían en sus cuartos , yo solo jugaba con el plástico de Basa o lo que mi viejo pudiese regalarme con su sueldo .
Jamás tuve una bicicleta , pero si la certidumbre de que había una canasta cada diciembre llena de productos que la empresa le regalaba a mi viejo por sus servicios.
Hasta que una navidad belaundista recibí unos carritos de madera . Fue uno de los regalos que mas me agrado y fue justo al terminar la primaria. Mi viejo me dijo que lo había hecho un ratero como parte de su reeducación y lo vendía un negro canoso en el centro de Lima que tenia varios modelos del juguete.
Ya en la secundaria solo recibí ropa o lo que fuese. Mas que regalos me importaba estudiar y ser un profesional. Llegar a la facultad de Letras de la Decana.
Con una chamba de almacenero, me compré los libros de aritmética y algebra de la coleccion de Goñi que me sirvieron para la preparatoria esos diciembres finales.
Nunca ,me sentí tan contento de ese carrito. Era un regalo novedoso y modesto en tiempos de guerra interna que aun ahora evoco con nostalgía.
EL adios del poeta Enrique Verástegui
Aunque un poco tarde para escribir esto, El poeta Enrique Verástegui nos dejo este año. Escribió profusamente y también fue ninguneado y ridiculizado por estólidos sin razón y entendimiento de un poeta antologable. Queda sus trabajos de lectura obligatoria.
Foto google
La primera vez que leí a Enrique Verástegui fue una entrevista que El Comercio le hizo en los noventa en su célebre y hoy horrible página cultural. Por esa fecha, me preparaba para ingresar en la universidad ,y en mis ratos libres, agarraba la sección cultural de dicho diario, pues lo demás me parecia John Carpenter.
Allí supe que el poeta tenia lectura rápida y recomendaba una reciente novela titulada La violencia del tiempo de un tal Miguel Gutiérrez.
Años después, , en la facultad , Efrain Hernani me prestó Estos Trece . Libro fundamental donde aparecía los poemas mas representativos de los Hora Zero , grupo poético del que Verástegui pertenecía.
Fue lo mejor que lei en poesia, esos años.
Tiempo después leí " En los extramuros del mundo" , su ópera prima y sus novelas. Había un desfile de inventiva y prosa bien cuidada como El terceto de Lima . Kike era una enciclopedia, pero así como tenia seguidores , no faltaron quienes lo calificaron de camarón- come y no paga- perro muertero. Y esa fama no era chisme venia de los tiempos de la a mistad entre poetas mexicanos infrarealistas y horacerianos.
Polemica que engordó Roberto Bolaño-poeta y novelista chileno quien retrató en su novela a un poeta que picaba comida y dinero a todos y no ponia nada de su parte. "Te voy a meter veneno en tu comida dice un personaje a un poeta peruano.
Lanzazo que llegó a oidos de Carmen Olle , ex mujer del atacado quien según las malas lenguas le puso en su sitial a Bolaño por la afrenta.
Ya en los últimos años , Verastegui hizo talleres y apadrinó poetas como el cholo Ruben Grajeda y otros- Y volvió la mala fama y los rumores que el poeta pedía su marmaja , billete por cada presentación.
Allí mismo, corrió otro rumor d e un reportaje realizado por una revista peruana donde un periodista lo entrevistó y que segun se dice mostró a un Verastegui necesitado de dinero para extraerse una apestosa muela y recurrir al periodista para que describa esos instantes. previo pago al odontólogo.
Lo cierto es que Enrique se fue pero sus obras quedarán para el estudio de un periodo renovador de la poesia setentera, de los hijos de Ginsberg.
El adios de Marco Aurelio Denegri
Celebre hombre de letras , sexólogo y conocedor de gallística murió y dejó un vacio en la palabra
Marco Aurelio Denegri, un señor d e las letras incomprendido por todos los consumidores de basura, falleció meses atrás y con el solo queda Presencia Cultural como el único espacio serio de cultura. Nos estamos quedando solos-
Foto Google
Aun recuerdo los artículos que leí de Denegri allá por finales de los ochenta. No recuerdo el diario pero sí, su temática: la sexualidad.
Eran días que uno pasaba a la juventud tras una adolescencia caótica y de crisis y coches bomba. Los conceptos de Denegri me hicieron satanizar menos al sexo. Fueron la respuesta contra esos libros de higiene sexual setenteros que había leído y atacaban el vicio solitario, entre otras cosas.
Denegri, junto con los fascículos de vida afectiva y sexual de El Nacional resultaron suficientes para llevar una vida sana y sin embarazar a nadie sin ofrecerle un cuarto donde vivir .
Años después, vi su programa por canal 7. Fue excelente su discurrir y su enorme conocimiento. Alguna profesora lo acusó de misoginia , Carlos Alvarez lo imitó y el historiador Iwasaky lo incluyó en un cuento.
Desde el canal del estado, al menos, nos instruyó sobre filosofía , linguistca , literatura y hasta entrevistó a Monica Cabrejos , un rara avis tratándose de dos personalidades diferentes .
Hoy que ya no está , nada mejor que comprar el libro Mad en editorial Debate de sus colaboraciones periodísticas en El Comercio. Y, si no le alcanza, puede optar por la versión pirata a diez soles donde lo atenderán unas modelos venezolanas en Lima.
lunes, 26 de noviembre de 2018
EL FINAL DE LA REVISTA ETIQUETA NEGRA
Se acabó el sueño de Villanueva Chang. Pese a sus 217 mil seguidores en Twitter, su página web que aun funciona y sus grandes firmas, Etiqueta Negra, la revista de nuevo periodismo financiada por los hermanos Jara, llegó a su fin en su edición impresa número 217 sobre vaquitas y el luchador que enseñó a caer al Che Guevara,
Fueron dieciseís años que la revista intentó ser un New Yorker cholo con el apoyo de Vila Matas, Lee Anderson, Guillermopietro, Caparros, pero solo sirvió para que sea facturado y de lectura obligatoria por la gentita de la Universidad Peruana de Ciencias aplicadas de la carrera de periodismo donde alguna vez Villanueva, Avilés y Toño Angulo " enseñaron" periodismo de no ficción y le vendieron a sus alumnos y talleristas la posibilidad de dejar de ser un simple redactor periodístico y llegar a ser " escritor" a lo Vargas LLosa. Todo tiene su final.
Allá por el lejano 2002, Julito Villanueva se dio cuenta que ya El Comercio no le llenaba con las crónicas urbanas que aquel escribía. Que los lectores pedian otras cosas. Entonces, decidió convocar a sus colegas que también se despedían o renunciaban a la noticia fugaz del periódico de ayer y buscaban el nuevo periodismo, léase trascender y crear una revista para distraídos.
La idea copiada de New Yorker fue buena. En principio el calichin Vilela, estudiante entonces de periodismo de dicha universidad y alumno de Villanueva, con su crónica del cadete Vargas Llosa que luego fue libro y su entrevista con el píntor Tola , entre otros reportajes, llamaron el interés de los lectores , pese a lo caro de la revista.
El paroxismo llegó a su climax con el escandalete de la homosexualidad del lider aprista Haya de la Torre que el cronista d e la revista, Toño Angulo, escribió y descubrió entre artículos y full trabajo de hemeroteca y entrevistas apoyado por un tal Escalante. Al tio le pegaron los bufados en una presentación del libro Llámalo amor , si quieres y entonces como que la gente volvió a echarle el ojo y ver la posibilidad de comprar la revista, libro incluido.
Pero, poco a poco, la cresta de la ola bajó. Villanueva empezó a ceder sobre algunos principios que había establecido para su hijo Etiqueta . Y autorizó publicar cuentos y fotos.
Solo el billete de la publicidad y de los alumnos y alumnas de periodismo de la UPC soliviantaron la bolsa.
La revista se hizo delgada en su formato y se convirtió en extractos de reportajes,. semblanzas,de algunos colaboradores y practicantes de periodismo que podían pagar los viajes para sus cronicas y recibir el apoyo del comité editorial en la verificacion de datos y estilo .
Hasta que se fue del mando de la revista Villanueva , se fue Angulo a España a vivir con su catalana ,y entonces quedaron sus asistentes , entre ellos una charra apellidada Cantú.
Quedará para la colección, el número sobre Vargas Llosa de la premiación del Nobel- aunque luego de Ysabel Preysler- los cuernos nunca pasan de moda, Quedará el numero sobre David Bowie como ejemplar para conservar.
Y es que sobrevivir como redactor de una revista impresa y encima, la más cara del mercado, por mas de diecisiete años es una utopía y que se siga imprimiendo, un esfuerzo heróico.
Fueron dieciseís años que la revista intentó ser un New Yorker cholo con el apoyo de Vila Matas, Lee Anderson, Guillermopietro, Caparros, pero solo sirvió para que sea facturado y de lectura obligatoria por la gentita de la Universidad Peruana de Ciencias aplicadas de la carrera de periodismo donde alguna vez Villanueva, Avilés y Toño Angulo " enseñaron" periodismo de no ficción y le vendieron a sus alumnos y talleristas la posibilidad de dejar de ser un simple redactor periodístico y llegar a ser " escritor" a lo Vargas LLosa. Todo tiene su final.
Allá por el lejano 2002, Julito Villanueva se dio cuenta que ya El Comercio no le llenaba con las crónicas urbanas que aquel escribía. Que los lectores pedian otras cosas. Entonces, decidió convocar a sus colegas que también se despedían o renunciaban a la noticia fugaz del periódico de ayer y buscaban el nuevo periodismo, léase trascender y crear una revista para distraídos.
La idea copiada de New Yorker fue buena. En principio el calichin Vilela, estudiante entonces de periodismo de dicha universidad y alumno de Villanueva, con su crónica del cadete Vargas Llosa que luego fue libro y su entrevista con el píntor Tola , entre otros reportajes, llamaron el interés de los lectores , pese a lo caro de la revista.
El paroxismo llegó a su climax con el escandalete de la homosexualidad del lider aprista Haya de la Torre que el cronista d e la revista, Toño Angulo, escribió y descubrió entre artículos y full trabajo de hemeroteca y entrevistas apoyado por un tal Escalante. Al tio le pegaron los bufados en una presentación del libro Llámalo amor , si quieres y entonces como que la gente volvió a echarle el ojo y ver la posibilidad de comprar la revista, libro incluido.
Pero, poco a poco, la cresta de la ola bajó. Villanueva empezó a ceder sobre algunos principios que había establecido para su hijo Etiqueta . Y autorizó publicar cuentos y fotos.
Solo el billete de la publicidad y de los alumnos y alumnas de periodismo de la UPC soliviantaron la bolsa.
La revista se hizo delgada en su formato y se convirtió en extractos de reportajes,. semblanzas,de algunos colaboradores y practicantes de periodismo que podían pagar los viajes para sus cronicas y recibir el apoyo del comité editorial en la verificacion de datos y estilo .
Hasta que se fue del mando de la revista Villanueva , se fue Angulo a España a vivir con su catalana ,y entonces quedaron sus asistentes , entre ellos una charra apellidada Cantú.
Quedará para la colección, el número sobre Vargas Llosa de la premiación del Nobel- aunque luego de Ysabel Preysler- los cuernos nunca pasan de moda, Quedará el numero sobre David Bowie como ejemplar para conservar.
Y es que sobrevivir como redactor de una revista impresa y encima, la más cara del mercado, por mas de diecisiete años es una utopía y que se siga imprimiendo, un esfuerzo heróico.
LOS NOVENTA AÑOS DEL RATÓN MICKEY MOUSE
LOS NOVENTA AÑOS DEL RATÓN
MICKEY MOUSE
Entre denuncias de explotación de sus trabajadores del
parque Disney
El ratón Mickey Mouse , creación de Walt Disney
cumple noventa años y ya debería estar engullido en un gato o envenenado con el
raticida Campeón , ese veneno caramelo
de los suicidas de las paginas de El
Popular y tantos diario de cincuenta céntimos. La figurilla de papel y
lápiz las celebra en medio de denuncias de explotación de trabajadores de su campo
temático.
Era común en nuestra infancia ochentera ver las
historietas en papel y en televisión del
ratón Mickey y Minnie. Por ese entonces estos costaban baratísimos y no como
ahora a dos soles porque a cierto diario
se le ocurrió poner ese precio a sus
comics que vendía con cada cupón.
Notas al margen,
estos comics fueron parte de una
época de sangre, crisis y desesperanza en mi niñez . Pasada esa etapa , Mickey me acompañó en mi primer amor. Recuerdo el dibujo que hice de ratón y su novia besándose que adjunté
en la carta de amor a una dama que amé
entre gallos y medianoche oyendo a Héctor Felipe por radio A en mi walkman
Sony de 30 dólares .
Y aunque parezca risible, el ratón también formó parte de mi vida universitaria. Más que por un taller de comic que dictaban en
Letras de la decana, por un libro llamado “La pedagogía
reaccionaria de Walt Disney” de un tal Winston Orrillo.
Librejo que hoy lo
vi perdido entre manuales de Proyecto de inversión del puesto del librero Luna y que, entonces, Orrilllo
vendía carísimo para un estudiante que apenas tenía para su
empanada de carne y su medio pasaje.
Parecía el ratón multiplicarse en mi vida hasta llegar a
un reportaje de la revista Etiqueta negra- que en paz descanse - donde se veía
el lado negro de los chambas del parque temático de Disney en los Estados Unidos. Trabajadores que enfundados en Pluto, Carabela, Bambi debían soportar
el calor y los maltratos de sus jefes
según el informe.
No sé si ante esta suerte de ejemplo para
El Capital de Carlos Marx,
Mickey tenga para celebrar . Lo único cierto es que por el momento no
leo ninguna historieta - salvo las de Sukia y su mayordomo Gary , un gay asqueroso., Lo que
es probable es que si embarace a mi novia, tendría que llevar a
mi hijo o hija a un nido , un pre colegio y
allí sí me
vería cara a cara al ratón en tamaño inmenso con sus gigantografias evadiendo
los derechos reservados a Disney. Como quien nadie sabe para quien trabaja. ¿no?
sábado, 28 de julio de 2018
Las cincuenta décadas de Editorial Peisa
Popular editorial de libros cumple la cincuentena con ofertas
Cómo pasa el tiempo. La editorial Peisa cumple cincuenta décadas de difundir la cultura en Perú y lo hace con ofertas del 20 , 30 y 40 por ciento sobre sus librillos. Una ocasión para conocer la génesis de los trabajos de Alonso Cueto, Gregorio Martínez , Carmen Ollé y hasta Jaime Bayly
Finales de los ochenta. Crisis , terrorismo e hiperinflación azotaba mi hogar y entre mi biblioteca, aun escasa de titulos , estaban los infaltables libros azules de Peisa.
Recuerdo que el primer titulo que cayó en mis manos fue Los Cachorros de Mario Vargas Llosa, un fulminante descubrimiento que empataba con mi vida de asustadizo colegial deseoso de cumplir la mayoria y debutar con Elke Branzel, la rumbera de Juan Carlos, el bailador.
En ese entonces había que agradecer el milagro de Editorial Inca , asi se.llamaba Peisa y el Gobierno Revolucionario de Velasco , por apoyar esta serie de 100 libros de pura literatura, historia y ensayos que buscaba promover el fomento de la cultura.
Y vaya que lo lograron ,al menos para mi, pues no olvidaré los títulos imprescindibles. Nombres como Manuel Ascensio Segura y su Na Catita, Clorinda Matto y sus Aves sin nido , La Casa de carton de Martín Adán y , claro, los eternos César Vallejo y José María Arguedas.
Asimismo, la famosa antología de la poesia peruana realizada por Alberto Escobar donde figuraba los famosos Hora zero con el recientemente desaparecido Enrique Verástegui.
Pero no solo , la editorial se quedó con los azules sino que siguió editando libros . Libros que me acompañaron en la universidad. Cuando adquirí los libros de cuentos de un entonces guionista de la serie televisiva Gamboa llamado Alonso Cueto, un Javier Arévalo prometedor con Nocturno de Ron y gatos , y la primera edición peruana de Conversación en la catedral de Vargas Llosa en momentos que el ejemplar de seix Barral era inexistente hasta en el mercado de libros usados Grau , hoy Amazonas.
A la par de otra sorpresa .la de Jaime Bayly y su novela Fue ayer y no me acuerdo. Ejemplar que hoy se ha convertido en una suerte de pieza de colección.
Hay que subrayar,pues el esfuerzo editorial de su director el controvertido Germán Coronado quien buscó siempre luchar contra la pirateria de sus libros .Ahora Peisa ha apostado por firmas como el critico Elmore , el masmediatico Gustavo Faveron y Luis Hernán Castaneda.
Solo queda apoyar su esfuerzo y adquirir sus ofertas.
Cómo pasa el tiempo. La editorial Peisa cumple cincuenta décadas de difundir la cultura en Perú y lo hace con ofertas del 20 , 30 y 40 por ciento sobre sus librillos. Una ocasión para conocer la génesis de los trabajos de Alonso Cueto, Gregorio Martínez , Carmen Ollé y hasta Jaime Bayly
Finales de los ochenta. Crisis , terrorismo e hiperinflación azotaba mi hogar y entre mi biblioteca, aun escasa de titulos , estaban los infaltables libros azules de Peisa.
Recuerdo que el primer titulo que cayó en mis manos fue Los Cachorros de Mario Vargas Llosa, un fulminante descubrimiento que empataba con mi vida de asustadizo colegial deseoso de cumplir la mayoria y debutar con Elke Branzel, la rumbera de Juan Carlos, el bailador.
En ese entonces había que agradecer el milagro de Editorial Inca , asi se.llamaba Peisa y el Gobierno Revolucionario de Velasco , por apoyar esta serie de 100 libros de pura literatura, historia y ensayos que buscaba promover el fomento de la cultura.
Y vaya que lo lograron ,al menos para mi, pues no olvidaré los títulos imprescindibles. Nombres como Manuel Ascensio Segura y su Na Catita, Clorinda Matto y sus Aves sin nido , La Casa de carton de Martín Adán y , claro, los eternos César Vallejo y José María Arguedas.
Asimismo, la famosa antología de la poesia peruana realizada por Alberto Escobar donde figuraba los famosos Hora zero con el recientemente desaparecido Enrique Verástegui.
Pero no solo , la editorial se quedó con los azules sino que siguió editando libros . Libros que me acompañaron en la universidad. Cuando adquirí los libros de cuentos de un entonces guionista de la serie televisiva Gamboa llamado Alonso Cueto, un Javier Arévalo prometedor con Nocturno de Ron y gatos , y la primera edición peruana de Conversación en la catedral de Vargas Llosa en momentos que el ejemplar de seix Barral era inexistente hasta en el mercado de libros usados Grau , hoy Amazonas.
A la par de otra sorpresa .la de Jaime Bayly y su novela Fue ayer y no me acuerdo. Ejemplar que hoy se ha convertido en una suerte de pieza de colección.
Hay que subrayar,pues el esfuerzo editorial de su director el controvertido Germán Coronado quien buscó siempre luchar contra la pirateria de sus libros .Ahora Peisa ha apostado por firmas como el critico Elmore , el masmediatico Gustavo Faveron y Luis Hernán Castaneda.
Solo queda apoyar su esfuerzo y adquirir sus ofertas.
domingo, 20 de mayo de 2018
SE ACABÓ EL MUNDIAL DE RUSIA PARA PAOLO GUERRERO
El fin de una oportunidad inmejorable tras 36 años
Inapelable. Con la decisión de la Fifa de suspender 14 meses al futbolista de la selección peruana Paolo Guerrero puso fin a una carrera que iba a ser coronada con el mundial que solo su compatriota Gallese obtuvo en los jotitas de Ore.
Aun cuando los abogados vendan humo , no se puede indultar en estos casos y bueno , ya el director de la rojiblanca Ricardo Careca está trabajando con lo que tiene y puede sin un nueve que se extrañará.
La taza de hierbaluisa del Swiss hotel no solo nos jodió a nuestra estrella de goles sino le malogró la carrera ahora que el Flamengo le suspendió el contrato y con esto la caída de los auspiciadores.
Ojalá Guerrero no se amilane y siga adelante. Es duro no ir al mundial. Pero así son las cosas para la Fifa.
Inapelable. Con la decisión de la Fifa de suspender 14 meses al futbolista de la selección peruana Paolo Guerrero puso fin a una carrera que iba a ser coronada con el mundial que solo su compatriota Gallese obtuvo en los jotitas de Ore.
Aun cuando los abogados vendan humo , no se puede indultar en estos casos y bueno , ya el director de la rojiblanca Ricardo Careca está trabajando con lo que tiene y puede sin un nueve que se extrañará.
La taza de hierbaluisa del Swiss hotel no solo nos jodió a nuestra estrella de goles sino le malogró la carrera ahora que el Flamengo le suspendió el contrato y con esto la caída de los auspiciadores.
Ojalá Guerrero no se amilane y siga adelante. Es duro no ir al mundial. Pero así son las cosas para la Fifa.
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